Volver

Portada » Pruebas » Pruebas barcos » Prueba: Solemar 28 Cayman, daycruiser neumático

Top artículos

Prueba: Solemar 28 Cayman, daycruiser neumático

Náutica nº 248

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  M. Mallafre 

cerrarEnviar este artículo a un amigo:

Datos de tu amigo:

Tus datos (para poder indicar quién se lo manda):

  1. Solemar 28 Cayman
  2. Navegación y conclusiones
  3. Ficha técnica
  4. A destacar y a mejorar

Las semirrígidas están aguantando bien la crisis. No es extraño que sus ventas se mantengan o crezcan, pues protagonizan una oferta cada vez más variada, como sucede en este Solemar 28 Cayman: combinando unas elevadas prestaciones de velocidad con la habitabilidad del crucero por un día.

Solemar 28 Cayman
El astillero italiano Solemar fue pionero en la construcción de semirrígidas con cabina, modalidad en la que tiene una importante cuota de mercado, gracias a una gama de modelos que alcanza los 13 metros de eslora. La marca, que también construye modelos convencionales, posee un catálogo en el que tienen cabida embarcaciones totalmente habitables, con varias cabinas o, como en este caso, con capacidad para que una pareja pase el fin de semana o la jornada a bordo, pero con las máximas facilidades para que un grupo numeroso disfrute de la navegación y el baño de mar y de sol. A todo esto hay que sumar una carena de calidad, con una V profunda, y el empuje asentado que proporcionan los dos motores fueraborda Evinrude de 225 Hp. La condición de habitable del Solemar 28 Cayman se intuye a distancia. La brazola crece en altura en popa, formando un gran arco lateral por banda, sobre los cuales se apoya el arco de antenas. Pero, en realidad, estos volúmenes solo sirven como protección en la bañera, pues la cabina está enrasada a la borda en proa y el espacio de mayor altura es el disponible debajo de la consola de gobierno. También hay que fijarse en el color crema de todo el barco, tanto de la fibra como de los flotadores de neopreno hypalón; en cualquier caso, este diseño hace que el barco resalte con independencia de su habitabilidad, como resulta llamativa la potencia instalada en este caso, de modo que a los 66.000 euros del barco hay que sumar otros 40.000 de los motores, lo que hace que esta embarcación italiana resulte también exclusiva.

Cubierta y bañera


La bañera cuenta con dos asientos encarados y una mesa central desmontable.En lo primero que hay que fijarse es que este Solemar no es una semirrígida típica. No lo es, incluso quitando la cabina. Los flotadores neumáticos adosados a una bañera de fibra, que los envuelve hasta sobrepasarlos por encima, dejan que solamente salga la parte exterior a modo de defensa perimetral permanente, y como ayuda a la sustentación durante la navegación. La distribución se encuentra a mitad de camino entre lo que sería una lancha cabinada y otra de tipo walkaround, pues el techo de la cabina sobresale en proa, pero está desplazado a estribor, dejando un pasillo amplio y cómodo a babor, por el que se puede caminar. El techo de la cabina se destina a solárium, con una buena capacidad; la zona de proa, totalmente accesible, cuenta con un asiento almohadillado en el que varios ocupantes pueden navegar de lado o de espaldas al sentido de la marcha. Este segundo solárium oculta debajo un importante volumen, con dos grandes cofres de estiba y el registro del molinete eléctrico.

En la popa hay un sofá en la banda de babor y otro en forma de L a estribor, dispuestos de modo que entre ambos se puede montar una mesa plegable con capacidad para dos o tres personas. Entre el asiento en forma de L y el mueble que alberga el asiento del patrón se puede montar en opción un frigorífico o poner un suplemento para dar más capacidad al asiento. Todo este espacio, y también el correspondiente al puesto de gobierno, se puede proteger con dos toldos y sus correspondientes arquilladas.

Más a popa también hay buenos detalles: una pequeña plataforma de baño, las tomas de agua y combustible y la ducha. La plataforma es necesariamente estrecha, e incorpora una escalera de baño de tres peldaños. Sin embargo, el paso entre la bañera y la zona de los motores se ha resuelto solo con un espacio vacío, de modo que falta algún tipo de puerta o quitamiedos.

Puesto de gobierno


El puesto de gobierno está bien distribuido y ofrece unos acabados de calidad.La consola de gobierno del Solemar 28 Cayman está desplazada a estribor, como la cabina, sin dejar ningún espacio de paso por la banda de estribor. Los instrumentos están distribuidos sobre una placa de imitación de madera de raíz, excepto el compás, que está situado encima de la consola, donde también hay espacio para accesorios. Las palancas de los motores están en una repisa que sobresale a la derecha del volante; la caja de mandos incorpora las dos palancas de los motores, con un solo interruptor de powertrim para ambos, montado en la palanca de la izquierda, lo que facilita el trimado con un solo dedo. El parabrisas es bastante sólido, pero le falta un pasamanos en su perímetro; en cambio, sí se ha previsto un asidero para el acompañante en la parte posterior de la consola. La dirección hidráulica es opcional (1.620 euros), El asiento cuenta con un espacio de estiba debajo, accesible desde delante, y toda la parte almohadillada, incluido el respaldo, es desmontable, de modo que se descubre debajo un equipamiento opcional (1.250 euros) compuesto por un fregadero y una cocina a gas de un solo fogón. El barco llevaba instalado el VHF opcional en el mueble del asiento, pero esta es una ubicación que deja este accesorio muy a trasmano.

Interiores


Una cama en forma de V ocupa el espacio principal en el interior. La decoración es sencilla, pero suficiente para el carácter deportivo de la embarcación.La cabina es un espacio bastante sencillo, con unas colchonetas en forma de V a proa, bajo de las que hay cofres de estiba, y una tarima a babor sobre la que se ha instalado un inodoro químico. También se ha aprovechado el espacio existente debajo del pasillo lateral de babor para disponer de varios armarios, sobre los que se han previsto dos portillos de iluminación y aireación natural, más otro a proa; no es extraño que no haya cortinas, pues la altura de la brazola exterior protege de cualquier mirada indiscreta. En conjunto, son unos interiores suficientes para el programa de navegación previsto, pero pueden ser ampliados, en opción, con una segunda litera que ocuparía el espacio disponible bajo el puesto de gobierno y la bañera. Esto solo en el caso de montar motores fueraborda, ya que si se instalasen motores dentrofueraborda esta solución ya no sería posible.

Puntúa el artículo
- Puntuación media 3/5 (20 votos)




Para identificar tus comentarios regístrate o accede si ya eres usuario.

Aviso legal - Acerca de - Contacto - Política de privacidad - Mapa Web - MC Ediciones - Passeig Sant Gervasi, 16-20 08022 - BARCELONA