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Prueba: Cranchi Endurance 33, renovación total
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La nueva Endurance 33 es una de las mejores aportaciones a la marca Cranchi dentro de su eslora. Una daycruiser con una bañera perfectamente estudiada y unos interiores que pocos barcos de esta talla pueden ofrecer, con dos cabinas y todo el confort de una cabinada de alta gama.
Esta nueva Cranchi Endurance 33 es la versión totalmente renovada del antiguo modelo con el mismo nombre. Esta 33 poco o nada tiene que ver con la anterior. Bañera mucho más optimizada, excelente cabina, configuración diferente, más detalles y un equipamiento muy completo para un barco de este porte. Y, prácticamente, lo único que mantiene con respecto al anterior es el nivel de calidad, aspecto en el que Cranchi es líder. En efecto, los procesos de fabricación y los controles de calidad son muy rigurosos, precisamente en esto y en el diseño es donde Cranchi se convierte indiscutiblemente en una de las mejores marcas del mundo en este tipo de esloras. Afirmación totalmente demostrable vistas las instalaciones del astillero y la tecnología de la fabricación de sus barcos. La Endurance 32 es capaz de ofrecer dos programas bastante diferenciados, basado en el tipo de motorización (siempre con colas). Si equipa los D4 turbodiesel de 300 Hp este modelo resultará más apropiado para el usuario que lo utilice un importante número de horas al año. Por el contrario, con las dos potencias a gasolina de los Volvo Penta de 225 y 320 Hp, el barco cuesta bastante menos y se adaptará mejor a un programa de uso más limitado a los meses de verano y con menos horas de navegación. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la diferencia de consumos, o costes de combustible, queda sobradamente compensada por el tiempo de uso y la diferencia de precios entre las versiones diésel y gasolina, que es entre 30.000 y 37.000 euros. Por lo tanto, son dos barcos bien diferenciados en un mismo modelo, pero con prestaciones de navegación muy similares en cuanto a regímenes de velocidad y, por supuesto, comportamiento.

La primera ventaja de las Cranchi es que, basándose en un diseño moderno, atractivo y actual, no son “rompedoras” y mantienen cierta discreción de líneas, sin estridencias, sin francobordo exagerado ni formas que rompan la armonía de la estética general. En realidad, la Endurance 32, incluso aportando interesantes soluciones en la bañera, no destruye la buena ergonomía en sus espacios abiertos. Es un barco realmente cómodo en la bañera, con espacios proporcionados, en los que no se han descuidado las necesidades de una day cruiser, con una buena plataforma de baño con solárium, una dinete con acceso directo a la popa, un mueble de servicio y un asiento en el lado opuesto al puesto de gobierno. Luego está la cubierta de proa, con un segundo solárium (aquí las colchonetas son opcionales), un balcón abierto, pasamanos altos y la maniobra completa de fondeo con un pozo de anclas grande. La teca en la cubierta resalta la elegancia general de la bañera, en la que se combinan tapicerías de tono oscuro y bastantes detalles, como la manguera que va recogida en la puerta de popa, el mueble wet bar con fregadero de inox y nevera (opcional), o la magnífica mesa de la dinete que emerge mediante una pata telescópica movida eléctricamente. Cuando la mesa, con ala desplegable, queda recogida, está al mismo nivel de ras del suelo. Nada de trabajos embarazosos para estibar la tabla y las patas de la robusta mesa. Todo automático. Así de sencillo. Como la mesa, este barco aporta otras cosas similares que se aprecian en el detalle (por ejemplo, la guantera en la parte posterior del respaldo del asiento del piloto). Buenos cofres de estiba en la bañera, acabados impecables, pasamanos bien distribuidos por toda la bañera y una distribución muy racional para acomodar a las ocho personas que admite el barco en su homologación. Así, el espacio al aire libre de esta 33 pies cumple más que bien con las necesidades de un crucero abierto de esta eslora, tanto por la comodidad que ofrece a los ocupantes como por la calidad de los numerosos detalles y acabados en general.

En la línea del resto del barco, el puesto de gobierno de la Cranchi Endurance 33 mantiene su ergonomía en base a tres puntos. La poca altura del panel de instrumentación —que permite una excelente visión frontal—, el reposapiés para el piloto y el asiento semiplegable para gobernar de pie con comodidad. La consola, muy completa, distribuye ordenadamente los indicadores de los dos Volvo Penta en la parte superior, y a la derecha, en otro panel independiente, los de temperatura, presión de aceite y depósito de combustible. Dos hileras de interruptores dispuesta verticalmente dejan espacio en el centro para instalar una pantalla multifunción. Los pulsadores de los trims van ubicados en la parte inferior, y los de los flaps se han situado a la derecha, junto al joystick de la hélice de proa, que es un opcional en este barco. Las palancas son las electrónicas de Volvo Penta EVC, y el volante se puede regular. Hay que destacar también la cobertura que ofrece el parabrisas, que además de proteger con eficacia no molesta en la visión frontal. Asideros, lateral y frontal, para el acompañante; guantera tras el respaldo del asiento del piloto; espacio libre en el lado de estribor de la consola (para ubicar el piloto automático o la radio), y el compás son los detalles que completan este buen puesto de gobierno, en el que únicamente falta una guantera para objetos personales.
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