Galería de fotos:
Entrevista a Jesús Astondoa, presidente de ANEN: “Hemos conseguido importantes logros a base de un esfuerzo continuado”
amarres en españa ANEN Asociación Nacional de Empresas Náuticas Astilleros Astondoa empresario nautico español Jesús Astondoa nautica española perfil empresario nautico Puertos deportivos sector nautico españa  
ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Redacción
Dentro de la serie de entrevistas que la revista NAUTICA está realizando a personas de relieve del sector de la náutica de recreo, en esta ocasión Jesús Astondoa, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN) y director general de Astilleros Astondoa, comenta las inquietudes del sector, el recorrido de los cuatro años de la asociación que preside y las perspectivas de futuro.
Astondoa es un profundo conocedor de la náutica española. Sostiene que la mejor forma de salir de la difícil situación está en el trabajo conjunto de los profesionales, bajo el amparo de ANEN, y en una constante propuesta a la Administración de medidas que propicien el desarrollo del sector.
Pregunta. El pasado día 15 de abril, durante la celebración de la asamblea general de ANEN, se renovó la junta directiva. La candidatura encabezada por Astondoa fue la única presentada, de modo que se mantiene en el cargo al frente de la asociación. Tras cuatro años de existencia de ANEN, ¿qué piensa sobre los logros conseguidos y qué retos se presentan en este segundo mandato?
Respuesta. Ante todo debo decir que estoy muy orgulloso de nuestra asociación, porque creo que ha conseguido importantes logros a base de un esfuerzo continuado y, en especial, gracias al equipo de profesionales que trabajan en ella, sobre todo el director general, Alejandro Landaluce. En estos primeros cuatro años tanto en el comité ejecutivo, como en la junta directiva se ha mantenido una perfecta unión de criterios, “a modo de piña”, que le ha permitido avanzar con eficacia en las distintas gestiones, especialmente ante la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM). Pero, insisto, el equipo de profesionales que trabajan en ANEN (departamento jurídico, dirección, comunicación, etcétera) ha sido determinante en esta primera etapa de gestión. Sinceramente, creo que en este primer cuatrienio de vida de la asociación en la náutica se ha progresado tanto como los 30 años anteriores ante las diversas administraciones. La unión de fuerzas y la sinergia positiva entre los asociados han dejado en un muy segundo plano las diferencias de otros tiempos entre las empresas. También he de resaltar que la relación con dos directores generales de la Marina Mercante, primero con Felipe Martínez, y especialmente ahora con Mª Isabel Durántez, mujer de gran honestidad profesional y categoría humana, ha reforzado el trato de un sector que ahora se presenta con un mayor peso específico ante la Administración al contar con una asociación mayoritaria como es ANEN.
P. ¿Cuál ha sido la actitud de ANEN frente a la DGMM?
R. En los inicios de ANEN, la DGMM mostraba cierto recelo hacia un sector de amplia problemática general. Pero, posteriormente, se ha visto que las relaciones han sido y son muy fluidas. Desde la primera reunión, cuando se propuso la eslora fiscal de los ocho metros, la DGMM estuvo muy receptiva. Ello fue gracias a que el sector se presentaba bajo una asociación con un notable peso específico. Sin embargo, no niego que hubiera problemas en los primeros meses. Por ejemplo, ANEN en algún caso tuvo que llegar hasta las estancias de Bruselas en el recurso interpuesto sobre la norma que exigía el radioteléfono VHF SOLAS como equipo obligatorio en la navegación de Zona 2. El exceso de normativas y el paternalismo de la DGMM había llegado hasta límites casi insostenibles y, bajo los argumentos de la seguridad, convertían prácticamente en inviable el desarrollo de nuestro sector, ya que ponían excesivas cargas sobre nuestros empresarios y aficionados. Desde luego que no me opongo a estar protegido, pero no deseo estar más protegido que los franceses, italianos o alemanes.
P. ¿Con qué retos inicia su segundo mandato?
R. Coincide con una fuerte crisis económica general, que azota de modo especial al sector náutico. ANEN intenta conseguir objetivos y este es su deber, defendiendo los intereses de las empresas del sector. Los primeros años de la asociación, repito, han sido de transición, pero estoy seguro de que a partir de ahora se recogerán los frutos de un trabajo anterior. He de recalcar que la postura actual de la DGMM es receptiva, lo que nos llevará a obtener buenos resultados en un corto plazo de tiempo. Es tiempo de cosecha.
P. ¿Cuál es el panorama actual del sector?
R. Yo esperaba esta crisis, y como muchos otros empresarios la esperaba de tal fuerza. Espero que en año o año y medio la situación cambie y las ventas de embarcaciones de recreo en nuestro país se recuperen en parte. Pero, desde luego, no creo que lleguemos a las cifras de hace cinco años, que fueron buenas, pero sí al menos alcanzaremos un tamaño que será del 70% con respeto a las de hace tres ejercicios. Las empresas que resistan este tiempo saldrán renovadas, con mayor solidez y estabilidad. Por lo tanto, hay que esperar que se planteen en apostar por I+D+I con el fin de garantizar su futuro. Además, creo que en los últimos años el sector ha ganado en profesionalidad, especialmente comparándolo con su situación de hace dos décadas, y esta madurez ha llevado también a que ANEN pueda avanzar con mayor eficacia y dando mejores resultados.
P. ¿La situación del sector en este momento es como para que el Administración no le preste la atención debida?
R. Al contrario, ahora más que nunca la náutica de recreo está considerada por tener un mayor peso específico empresarial. Tengamos en cuenta que el sector náutico aporta más de 5.536 millones de euros al valor añadido bruto, lo que ha captado la atención de la Administración reconociendo que la náutica es un sector estratégico de gran apoyo para el desarrollo del turismo, de gran importancia en nuestra economía nacional y, también, como elemento de regeneración o reciclaje de otros sectores, como por ejemplo el pesquero, con una flota que se reduce día a día y cuyos puertos se pueden adaptar a las necesidades de las embarcaciones de ocio. La náutica, estoy convencido, puede generar una recuperación laboral en muchos ámbitos.
P. ¿Y el usuario?
R. Es primordial. Nadie o muy pocos reconocen el valor del aficionado a la náutica, muchas veces no debidamente valorado desde ciertas perspectivas externas. Pensemos que un cliente que adquiere un barco de cierta eslora, es seguramente un empresario que tras haber pagado religiosamente el impuesto de sociedades del 30%, el impuesto de la renta de las personas físicas, que puede ser de un 40%, se atreve con la compra del un barco que le va a costar un 30% más debido al alto nivel impositivo (si consideramos el inminente 18% del IVA, y el 12% del impuesto de matriculación). Por lo tanto, quiero resumir estos dos conceptos: la capacidad del sector para generar riqueza y empleo reciclando y apoyando otros sectores afines; y el cliente, que además de liquidar altos niveles impositivos, es capaz de adquirir una embarcación, con el apoyo que ello supone para el sector.
Para identificar tus comentarios regístrate o accede si ya eres usuario.