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CLUB NÀUTIC CALA CANYELLES: EL PUERTO DE LLORET DE MAR
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ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos M. Mallafre
1. Introducción2. Más información3. Guía práctica
Lloret de Mar es uno de los destinos turísticos más conocidos de la costa catalana, pero pocas personas saben que cuenta también con un pequeño puerto deportivo y pesquero. Cala Canyelles y su discreto club náutico son un remanso de paz en la agitada vida turística de esta población.
Lloret de Mar fue una de las poblaciones que primero descubrió el turismo de masas. Años atrás su capacidad hotelera le permitía competir por el ranking estatal en cuanto a número de plazas, dicen que solo por detrás de Madrid y Palma de Mallorca. En la actualidad las dos capitales se han distanciado, pero Lloret sigue ofreciendo una abundante oferta hotelera capaz de satisfacer a toda clase de bolsillos. La imagen más conocida de Lloret de Mar es, con toda seguridad, la de la llamada Playa de Lloret, por ser esta la playa principal de la población, flanqueada por su Paseo Marítimo y, pegados a éste, edificios de apartamentos. La segunda playa de Lloret es la playa de Fenals, más a poniente, también muy urbanizada. Pero descontadas estas dos el litoral de Lloret de Mar ofrece un gran número de pequeñas calas, algunas de ellas casi inaccesibles, en las que los pinos llegan hasta el mar.
HISTORIA
El clima y las características orográficas de este territorio hicieron que el lugar estuviese ya ocupado, como mínimo, hacia los siglos IV y III antes de nuestra era, pues se conocen bien los asentamientos íberos de Montbarbat y de Puig de Castellet, desde donde se establecieron contactos comerciales con visitantes griegos y romanos. Los romanos fueron los primeros en establecer en la playa de Fenals una factoría desde la cual emprender el comercio de cabotaje con otras poblaciones de esta parte de la costa, como Barcelona o Empúries. La primera aparición documentada de Lloret data del año 966, bajo la acepción Loredo que, según los estudiosos, deriva del topónimo latino Laurentum, lugar donde abunda el laurel. En el año 1001 los condes de Barcelona, Ramon Borell y su esposa Ermessenda escinden el término de Lloret con respecto al de Maçanedo, el actual Maçanet de la Selva, y lo donan a Sunifred, vizconde de Girona.
En esa época se construyen dos edificios de interés, el primero es el castillo de Sant Joan, situado en lo alto de la Punta de Fenals, macizo que separa la playa de Lloret con respecto a la de Fenals, y la primera iglesia, denominada de Sant Romà, hoy Nuestra Señora de las Alegrías. Este primer templo está francamente lejos del mar y del actual centro urbano de Lloret, y esto es así por dos motivos. Primero porque la proximidad del mar era muy poco recomendable por razones de seguridad ante el ataque de piratas y segundo porque Lloret no tenía un núcleo determinado, sino que constaba de casas diseminadas.
No es hasta el siglo XVI que se consolida un núcleo urbano junto al mar, contando con la protección del castillo y desarrollando una incipiente actividad económica basada en la pesca y en el comercio de cabotaje. Leña, madera y carbón son los productos que tienen más importancia, pues no hay que olvidar que nos encontramos en la comarca de La Selva, denominada así por su frondosidad. A pesar de eso, la iglesia parroquial terminada en 1522 estaba rodeada por un foso, tenía un puente levadizo y un campanario fortificado, para poder ser utilizada como refugio en caso de necesidad. La primera expansión de Lloret se produce con motivo del comercio con América, pero se trataba de un comercio un tanto clandestino, pues los puertos de Cádiz y Sevilla tenían el monopolio del comercio con el nuevo continente. En 1778 Carlos III promulga el Decreto de Libre Comercio con las colonias americanas y desde todos los puertos catalanes se emprende la aventura americana. Entre 1812 y 1869 consta que se construyeron en Lloret nada menos que 130 embarcaciones destinadas al comercio con América. La emigración y el comercio supusieron una gran actividad económica.
Los que regresaron con fortuna se hicieron construir casas y mansiones y practicaron la filantropía, construyendo también edificios públicos, como el ayuntamiento situado en primera línea de mar. Esta dinámica finalizó hacia 1920 y la villa entró en un franco estancamiento del que no se repuso hasta la eclosión turística de la segunda mitad del siglo pasado.
ALICIENTES
Lloret de Mar es un emporio turístico, así que el visitante más exigente encontrará todo cuanto precise para el ocio y la diversión. Un centenar de hoteles, 21 de los cuales de cuatro estrellas, además de uno de cinco estrellas, un casino, un parque acuático, pistas de tenis, un campo de golf, pitch and put, minigolf, boleras, hípica... Las actividades acuáticas no terminan en Cala Canyelles, pues la población cuenta también con el Club Nàutic Lloret y el Club Marítim Fenals, cuyas flotas ligeras varan sobre la arena de la playa, así como centros de alquiler de motos acuáticas y kayacs. Pero la prueba deportiva que más fama ha dado a Lloret de Mar fue la celebración durante muchos años de una prueba puntuable para el Campeonato del Mundo de Rallys, el conocidísimo rally Catalunya-Costa Brava.
La noche de Lloret es célebre, quizás demasiado, con unas cuarenta discotecas y salas de fiestas que no dan tregua a los noctámbulos.
La oferta gastronómica cubre también todo el arco de posibilidades, desde el más elemental hasta la cocina de autor, pasando por una considerable cantidad de buenos restaurantes basados en la pesca de los contornos. En abril se celebran las jornadas gastronómicas del arroz y en octubre las de la “cuina de l’art” -cocina del arte- pero no del arte de los artistas, sino del arte de pesca, que aquí consistía en recoger las redes desde la misma playa.
Por supuesto, hay centro de atención primaria, farmacias, especialistas médicos privados, veterinarios, oficinas bancarias, mercado, estación de autobuses, todo ello para atender a una población de 20.000 habitantes -censo de 2001- que en verano puede quintuplicarse. Los aspectos culturales se pueden resumir en el citado castillo de Sant Joan, que admite visitas los fines de semana, los restos íberos y romanos o el Museo del Mar, ubicado en unas casas modernistas situadas en primera línea de mar, que datan de 1887 pero que fueron adquiridas por el ayuntamiento en los años 1980 para evitar la construcción de un edificio de apartamentos. Sin olvidar los Jardines de Santa Clotilde o la ermita de Santa Cristina (s. XVIII) en la cala del mismo nombre.
La santa es la patrona de la población y en su honor se celebra una notable procesión marinera. En el interior se conserva una notable colección de exvotos, muchos de los cuales son barcos en miniatura, lo cual permite repasar la historia náutica de la zona. Lloret tiene también vecinos ilustres, pues por levante linda con la población de Tossa de Mar, bien conocida por su casco antiguo fortificado, situado en lo alto de una loma sobre el mar, mientras que a poniente se encuentra la ciudad de Blanes, con un puerto deportivo y pesquero de gran importancia.
EL PUERTO
Situado a 41º 34,3’ N y 2º33,3’ E el Club Nàutic de Cala Canyelles cuenta con 134 amarres para embarcaciones de hasta ocho metros de eslora. El puerto es uno de los más pequeños de Catalunya, pero no por ello carece de una intensa actividad, sobre todo en verano.
Hay suministro de agua y electricidad, rampa, grúa de cinco toneladas, servicios, un par de bares y vigilancia permanente, pero no hay pantalán de combustible, a pesar de lo cual la flota es mayoritariamente de motor, sobre todo lanchas destinadas a los deportes acuáticos, a las actividades subacuáticas y a la pesca deportiva. En el puerto también amarran las embarcaciones de la cofradía de pescadores de Lloret de Mar, con un total de ocho barcas, la embarcación de la policía local y las embarcaciones de tipo “pelicano” dedicadas a la limpieza de las aguas.
El puerto está situado en el extremo oeste de la llamada bahía de Canyelles; casi en el centro de la playa se encuentra un conjunto de rocas denominado El Carquinyoli que actúa como separador psicológico para los bañistas, que se concentran a poniente de estas rocas. La bocana está orientada a poniente y cuenta con una anchura de 22 metros y un calado de unos cuatro metros, mientras que en el interior la profundidad de las aguas no baja de los dos metros, pero eso no significa que el puerto sea accesible en todo momento pues, en función de la dirección de las olas la proximidad de los acantilados hace que la maniobra de entrada deba ser realizada con mucha precaución, sobre todo con viento de noroeste o de levante.
Es más, finalizada la temporada los amarres situados más cerca del muelle de abrigo son despejados y los barcos varados en tierra para protegerles de los hipotéticos desperfectos que pudiera ocasionarles los temporales de levante, muy frecuentes en invierno. En las inmediaciones del puerto la urbanización Cala Canyelles ofrece muchos servicios, con un camping, supermercado, restaurantes de prestigio y un club de tenis que comparte con el club náutico las actividades de escuela de vela ligera. El puerto está gestionado por el Club Nàutic Cala Canyelles, institución fundada el año 1969 y que cuenta en la actualidad con unos 150 socios, de tal modo que no todos los socios disponen de amarre, por mucho que lo desearían. El club está pendiente de la renovación de la concesión para emprender obras de mejora y la construcción de un nuevo edificio social, pero la ampliación del puerto queda como una asignatura pendiente. En el centro del recinto destaca un mástil auténtico. Perteneció al petrolero Andros Patria, que se incendió en las costas de Galicia, pero no llegó a hundirse. El fuego se apagó y el buque fue remolcado a puerto y desguazado, adquiriendo el club este elemento simbólico.
También vale la pena comentar que, a pesar que el puerto de la zona está en Lloret, las náuticas mayores están en Tossa de Mar, que no tiene puerto. Eso es debido a que, mucho antes de que se construyera el puerto, las grandes empresas de la época (Motormasó con Evinrude y Tourón con Mercury) fijaron en Tossa sus primeros distribuidores.
APROXIMACIÓN
Salvo las precauciones ya señaladas, referidas a la entrada al puerto, no son necesarias otras medidas de seguridad navegando por las inmediaciones, pues no existen bajos en esta zona, a menos que se navegue muy cerca de los acantilados, lo cual es la primera precaución en todos los casos. Los únicos escollos están en la Punta de Baulenes, a levante de la misma cala, pero son bien visibles. Más hacia Tossa de Mar hay bajos sin señalizar frente a Cap de Boquera.
Llegando desde el SO la referencia más evidente es la propia ciudad de Lloret, pero el resto del paisaje se caracteriza por la presencia de acantilados y bosques que llegan casi junto al mar. Este litoral está salpicado de pequeñas calas, alguna de las cuales es prácticamente invisible desde el mar. No obstante, la principal referencia para los navegantes es el faro de Tossa, situado a 41º42,9’ Norte y 2º 56’ Este, cuya señal es visible a 20 millas.
DATOS DE INTERÉS
A. La grúa del puerto tiene capacidad para levantar embarcaciones de hasta cinco toneladas.
B. La rampa es de buena anchura y pendiente, y cuenta también con un adecuado espacio de maniobra.
C. El espacio que en verano ocupan los automóviles se destina a varada de las embarcaciones en invierno.
D. Uno de los símbolos del puerto es el mástil procedente del petrolero Andrea Doria.
Ayuntamiento
Plaça de la Vila, 1. 17310 Lloret de Mar. Tel.: 972 36 18 00.
Oficina de Turismo
Av. de les Alegries, 3. 17310 Lloret de Mar. Tel.: 972 36 57 88 Fax: 972 36 77 50.
e-mail: central-turisme@lloret.org www.lloret.org
Club Nàutic
Cala Canyelles Apto. de coreos 75. 17310 Lloret de Mar (Girona). Tel.: 972 36 88 18 Fax: 972 36 15 35 e-mail: club@cncanyelles. com www.cncanyelles.com
Náuticas
Autonautica XXI. Carretera de Lloret, Km. 23. 17320 Tossa de Mar.
Tel. y Fax: 972 342 316. www.autonautica21.com.
Mercury, Mercruiser, Quicksilver, Yanmar, Valiant, Monterey.
Nàutica Gelabert. C. Migdia, 35. 17310 Lloret de Mar. Evinrude.
Nàutica Tossa. Carretera de Sant Feliu, s/n. 17320 Tossa de Mar. Tel. y Fax: 972 342 250. www.nauticatossa.com.
Astromar, Chaparral, Eolo, Evinrude, Four Winns, Johnson, Lomac, Marinello, Suzuki, Volvo.
Hoteles
Rigat Park Hotel (5*). Av. América, 1.17310 Lloret de Mar.
Tel.: 972 36 52 00 Fax: 972 37 04 11 info@rigat.com
www.rigat.com
Hotel Santa Marta (4*). Platja de Santa Cristina. 17310 Lloret de Mar.
Tel.:972 36 49 04. Fax: 972 36 92 80.
Alva Park (Apartamentos turísticos de gran lujo). C/ Francesc Layret, 1/3. 17310 Lloret de Mar.
Tel.: 972 36 85 81 Fax: 972 36 44 67.
Restaurantes
Cala Canyelles “Sybius” Cala Canyelles, 2. Tel.: 972 37 12 01
El Trull, Cala Canyelles. Tel.: 972 36 49 28
A Flor d’Aigua, Frances Layret, 1. Tel. 972 36 14 00
Les Petxines, Passeig Mn. J. Verdaguer, 16. Tel.: 972 36 41 37
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