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Apuntes de náutica
acastillaje Apuntes de náutica cabullería cocinar en el barco fotografía mantenimiento del barco Meteorología varada rápida de comprobación VELA VIDA A BORDO  
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1. Fotografía: Modos y escenas/ 2. Meteorología: los sombreros en los montes del litoral/ 3. Acastillaje: poleas con efecto winche/ 4. Vela: evolución en las velas mayores/ 5. Cabullería: vuelta de escota simple y doble/ 6. Vida a bordo: armarios personales/ 7. Mantenimiento: varada rápida de comprobación/ 8. Cocina. Cazuela de pollo con verduras
Las cámaras digitales compactas se han impuesto rotundamente en el mercado. Fruto de los grandes avances tecnológicos, este tipo de cámaras se usan casi siempre en función totalmente automática, siendo muy pocos los modelos que permiten algún tipo de control manual de las tomas. Normalmente, se tiene acceso a la anulación del flash, al disparo automático y a la fotografía macro (distancias muy cortas). Algunos modelos permiten, incluso, un control de la exposición. En este tipo de cámaras es muy útil estudiar el manual para descubrir los modos programados de exposición. Cada modelo viene con una serie de escenas que adaptan la toma a las condiciones que se presentan en un momento concreto. Los más comunes son retrato, grupos, paisaje, deportes, nieve, playa, interiores, nocturno, etcétera. Cada uno de estos modos, o escenas, prepara los distintos valores de la cámara para optimizar al máximo la toma. La prioridad en la imagen deportiva está en mantener una velocidad de obturación alta. Para retratos se prima una gran abertura de diafragma para mantener una profundidad de campo muy pequeña, así se resalta la cara sobre el fondo. En los paisajes es al contrario, una gran profundidad de campo para realzar los distintos relieves. En el modo nieve, la toma se sobreexpone un diafragma o más para conseguir una nieve muy blanca. Y en las tomas nocturnas se corrige el balance de blancos para eliminar el efecto amarillento de las lámparas de luz artificial. Es muy recomendable estudiar a fondo el manual de la cámara en el apartado de los distintos modos para seleccionar el más apropiado para cada tipo de situaciones. Seguro que mejorará mucho la calidad de sus tomas.
En los montes altos cercanos al litoral suele producirse un fenómeno meteorológico curioso que consiste en la aparición de una nube estática que tapa la cima de la montaña. Un lugar clásico donde se observa este sombrero es en el Peñón de Gibraltar, fenómeno también observable en litorales de geografía parecida y en islas con montes altos. La aparición de esta nube está ligada al denominado efecto Fohën, muy conocido en meteorología. Para observar el fenómeno es necesario que una brisa de mar, de nombre castellano virazón, lance contra la ladera de un monte litoral una masa de aire cálido y húmedo. La inercia de la masa de aire obliga a ascender al aire por la ladera del monte sufriendo un enfriamiento repentino. Si no es propiamente húmedo y pierde la suficiente temperatura, el vapor de agua satura la mezcla de aire, apareciendo las finas gotas que reciben el nombre de rocío, niebla o nube, dependiendo de la altura.
Esta nube originada por condensación de la masa de aire por enfriamiento súbito parece quedarse arraigada en la cima del monte, pero realmente se va creando por la parte inferior y desapareciendo por la superior, pues abandona la humedad y se convierte en una masa de aire seca. La nube siempre se extiende a barlovento, pues es el costado por donde asciende la masa de aire formadora de la nube. Por sotavento desaparece al transformase en aire seco.
Las poleas con efecto winche son muy utilizadas en las embarcaciones de vela ligera y patines, pero por sus especiales características pueden ofrecer soluciones válidas y simples en el pequeño crucero. La característica que diferencia a este tipo de poleas es que ofrecen la posibilidad de que la roldana gire libre en un sentido y quede frenada en el sentido de giro inverso. Sumando el freno que presenta el cabo al no girar y el especial diseño de la garganta se consigue anular la tensión del cabo de trabajo.
En cruceros de poca eslora son insustituibles como polea de escota de espí. Con ventolina la roldana se deja en posición de giro libre. Con viento suave se procede a ajustar el sistema de freno de la polea permitiendo el trimado al mantener la tensión de la escota. Y cuando el viento aumenta ya será necesario el uso de un winche, recordando desbloquear la polea para permitir el amollado del cabo. Otro aparejo que se beneficia de las peculiaridades de las poleas winche es la escota de mayor.
Convenientemente montada en un aparejo de desmultiplicación (con sistema montecarlo o no), permite llevar la escota de mayor en la mano en embarcaciones de tamaño medio, aunque este recurso se generaliza más en el caso de los catamaranes.
El nombre concreto de las velas mayores actuales es mayor Marconi, y es el resultado de una lenta evolución del diseño. El origen proviene de las velas egipcias y árabes. Estas embarcaciones, como las que surcan el río Nilo, disponen de un aparejo parecido a la actual vela latina. Es decir, un palo, más o menos vertical, sobre el que corre una antena de la que cuelga una vela triangular. Los primeros modelos colgaban la antena por el centro de la antena. Luego se retrasó la vela, apareciendo la vela al tercio. Un tercio de la antena por proa del palo, y dos tercios por popa. Esto evolucionó hacia la vela al cuarto, una cuarta parte de la antena por proa del palo y tres cuartos por popa, y empezó a aparecer una especie de grátil por proa de la vela. De aquí ya se pasó a tener toda la antena por popa del palo. La antena se transformó mediante una "y" griega que apoyaba en el palo, que se denomina pico, apareciendo la vela cangreja. El triángulo superior al pico de la cangreja se rellenaba con otra vela que lleva el nombre de escandalosa. Y continuó el proceso colocando el pico en una posición más vertical, dando lugar a la vela guaira. Y de ahí, ya se pasó a eliminar el pico apoyando todo el gratil de la mayor en el palo, que es la moderna vela mayor Marconi. Actualmente, la vela triangular Marconi ha ido creciendo por popa añadiendo tejido que se aguanta con los sables, sección que recibe el nombre de alunamiento. Lo más moderno es prolongar estos sables hasta el palo, por lo que el alunamiento pasa a ser máximo perdiendo ya la mayor Marconi su forma original triangular convirtiéndose casi en rectangular.
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