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A bordo: Sessa C68, lo último en hard top
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ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos J. Artiaga
Con esta eslora, la mayor de Sessa Marine, el astillero italiano entra en el segmento de los megayates deportivosde alta gama. Tiene un diseño muy especial, innovador, firmado por el responsable de la imagen de esta marca, Christian Grande.
Hace poco más de dos años la prensa internacional especializada era convocada en las instalaciones del Krylov Shipbuilding Research Institute de San Petersburgo (Rusia), para presenciar las primeras pruebas hidrodinámicas de la carena a escala de la Sessa C68. Los primeros resultados fueron sorprendentes, ya que pocas veces un diseño con tal volumen y habitabilidad interior era capaz de ofrecer las prestaciones de velocidad que registraba. La clave de este excelente comportamiento deportivo en un barco de 21 metros y con un desplazamiento de 34 toneladas está en las formas de la obra viva, dotadas de apéndices que permiten una entrada de aire bajo el casco, de modo que en la salida el barco gana en sustentación. Además, con menor potencia y en menos tiempo el barco alcanza el planeo manteniendo una buena estabilidad. Esto favorece la navegación en los siguientes aspectos, principalmente: se reduce el consumo de combustible y se gana en confort de navegación, navegabilidad, estabilidad y comportamiento deportivo. Es decir que, la Sessa C68, equipada con los dos motores turbodiesel Man de 1.360 Hp de 12 cilindros en V y con transmisiones en V-drive, es capaz de ofrecer un régimen de crucero de 24 nudos a 1.600 rpm con un consumo total de ambos motores de 220 litros, lo que supone una autonomía algo superior a las 300 millas. Sin embargo, esta deportiva de bellas líneas se pone por encima de los 38 nudos de punta a 2.400 rpm (con un consumo conjunto de 520 litros). Otra de las particularidades en navegación de la C68 es el sistema automático de flaps que ha adoptado. Los Humphree Interceptor que equipa esta deportiva son programables y, además, permiten memorizar distintas opciones dependiendo de la carga, el estado de mala mar o las preferencias del patrón. Este sistema de estabilización está formado por cuatro hojas (tipo guillotina) que se desplazan electrohidráulicamente y que conectadas a un GPS y a una caja negra que procesa la información van compensando o corrigiendo la escora y el asentamiento del barco dependiendo las condiciones de mar o de viento, o de las preferencias preprogramadas por parte del piloto. Por lo tanto, para navegar con la mayor seguridad y sin sorpresas basta con seleccionar las preferencias de trimado y la C68 se comportará como es debido. En cuanto a maniobrabilidad, Sessa Marine ha incorporado a esta eslora dos hélices laterales, una en proa y otra a popa, de modo que el barco se puede desplazar en puerto en cualquier sentido facilitando totalmente el amarre. Estamos, pues, ante un crucero de altas prestaciones, en cuyo desarrollo se ha invertido mucho más tiempo y presupuesto de lo que es habitual en un barco de este tipo. Pero es que este proyecto, desarrollado a las órdenes de Massimo Radice, director general de Sessa Marine, tiene un horizonte que va mucho más allá de esta eslora de 21 metros. Este modelo servirá de referencia para esloras mayores que están programadas por el astillero, por esta razón las exigencias en esta primera 68 pies eran muy altas.

Meses más tarde, en septiembre de 2009 la mayor eslora de Sessa hasta entonces construida era presentada en el salón náutico de Cannes, tras haber despertado una inusitada expectación. Esta hard top diseñada a la moda, y que ha servido como referencia de imitación por otros constructores europeos, ofrece mucho, tanto en lo que se refiere a la decoración, habitabilidad, confort y estilo, como a lo referente a prestaciones en el agua, ya que es un yate sumamente ágil y fácil de gobernar. La C68, además, es innovadora en algunos conceptos decorativos, sobre todo en los que dependen de la luminosidad interior, en el salón y en las cabinas. El diseñador Christian Grande —responsable de la imagen de los todos los modelos Sessa desde hace ya algunos años— y el estudio Arnaboldi de Viareggio han optado en esta 21 metros por una planta interior muy despejada, con un bar y una dinete elevada que ocupan toda la banda de babor, y el salón con un gran sofá y el puesto de gobierno en el lado opuesto, pero con la particularidad de que además de disfrutar de las ventajas de un enorme hard top que descubre prácticamente todo este espacio, los laterales acristalados llegan hasta el mismo suelo, de forma que se ofrece una sensación de estar fuera de la cabina cuando en realidad se está dentro. Si bien es cierto que algunos detalles se verán modificados en unidades futuras, tales como el mueble del mismo bar, para que resulte menos agresivo en sus aristas, la decoración de la C68 renueva la imagen de las hard top de Sessa marcando las pautas para esloras posteriores de la serie C. Hay que hacer hincapié en el puesto de gobierno, muy personal en su imagen, con un marcado carácter deportivo, ergonómico y dotado de un panel que admite la instrumentación electrónica (opcional) necesaria para un barco de este porte. El lanzamiento del parabrisas no sobra mucha visibilidad y los dos asientos monoplaza del piloto y acompañante son realmente cómodos. El puesto, con todo lo necesario, bien distribuido y perfectamente adaptado a las prestaciones de este barco, es uno de los puntos destacables.
La Sessa C68 pretende ser una embarcación especialmente confortable, cómoda en todos los espacios, desde las cabinas al salón, o desde la cubierta de proa hasta la popa, donde los ocupantes dispongan de lo necesario en cada momento. El salón brinda una buena luminosidad natural, vistas a través de los enormes ventanales, gran sensación de amplitud y de relax. Y esto se ha logrado.
La zona abierta de la Sessa C68 se divide en dos espacios principales. El de la popa, con un sofá centrado que puede crear una gran dinete o comunicar con el salón cuando se abren las tres puertas correderas de cristal; y la de proa, con un gran solárium dotado de dos colchonetas individuales. La teca en la cubierta, los pasos laterales con pasamanos de inoxidable y la impecable maniobra de proa, con un molinete semiempotrado y doble, integran el equipamiento principal de la cubierta. A ello se debe añadir la plataforma de baño, elemento indispensable que dispone de su respectiva ducha con agua caliente y fría, y la escala.
Pero, insistimos, el gran punto a favor de este modelo es el inmejorable hard top, cuyo techo se desplaza eléctricamente dejando al descubierto prácticamente todo el salón y haciendo llegar luz natural hasta el nivel inferior situado más a proa, donde se encuentra la magnífica cocina y el distribuidor de las tres cabinas. La gran escalera que desciende hasta este espacio está junto a un mueble bodega transparente, son soportes que sostiene las mejores reservas en horizontal, y que complementa la cocina. Es, sin duda, un elemento llamativo (y opcional de 5.800 euros), que concede un toque más de lujo a un barco donde el color metalizado del casco, los exclusivos materiales de las tapicerías, los brillos y la piel se combinan con exquisito gusto, sin caer en la vulgaridad. En Sessa se cuida el detalle y nada queda al azar de las formas, los colores más combinados o la insuficiencia de luz.
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